LABA

Laboratorio Artístico de Experimentación Cultural

UN LABORATORIO ABIERTO EN EL CORAZÓN DE ANAGA

Arte, territorio y creación en movimiento

LABA es el espacio de experimentación cultural del Anaga Biofest. Un laboratorio abierto donde artistas, colectivos, ciudadanía y territorio se conectan para explorar nuevas formas de creación vinculadas al paisaje, la memoria y las transformaciones rurales contemporáneas.

Inspirado en procesos de mediación cultural y creativa, LABA impulsa residencias, intervenciones, instalaciones, acciones en vivo y experiencias híbridas que nacen desde el diálogo con Anaga y sus comunidades.

Aquí el arte no funciona como un elemento decorativo.
Funciona como herramienta de escucha, investigación, reflexión y conexión.

LABA activa procesos creativos que cruzan disciplinas, generaciones y miradas para generar nuevas narrativas sobre el territorio. Un espacio donde cultura y experimentación se convierten en motores de pensamiento regenerativo.

LABORATORIO SONORO «ANAGA, AYER Y MAÑANA»

Un viaje por la memoria viva del Macizo

Anaga tiene una capa invisible que pocas veces se nombra, la sonora. El viento entre los árboles de la laurisilva. El agua que baja por los barrancos en invierno. Las voces de quienes llevan generaciones viviendo en sus caseríos. El canto de aves que ya no se escuchan en otros lugares de la isla.

En 2024, el Anaga Biofest desarrolló el Laboratorio Sonoro «Anaga, ayer y mañana», una propuesta artística y comunitaria que exploró el territorio a través de un proceso de escucha activa, recopilación de relatos orales y captación de paisajes sonoros.

La dirección artística corrió a cargo de Dea Woon Kang y Manolo Rodríguez (M2R), quienes transformaron esa materia prima, la memoria viva de Anaga, en una pieza audiovisual original que conecta pasado, presente y futuro del Macizo.

El resultado se presentó como performance en vivo interactiva. Una iniciativa financiada por el Gobierno de Canarias a través del Instituto Canario de Desarrollo Cultural (ICDC).

Un proyecto que demostró que Anaga también puede sentirse con los ojos cerrados.

«En Anaga, crear también es una forma de cuidar, respetar y poner en valor.»

— Anaga Biofest

ANAGA ILUSTRADA

Miradas que regeneran lo invisible de un paisaje cultural latente

Hay formas de mirar un lugar que solo son posibles cuando te detienes a dibujarlo.

En 2025, el Anaga Biofest desarrolló Anaga Ilustrada, un laboratorio de creación artística que unió ilustración, territorio y comunidad. A través de la sensibilidad y el trazo de Natalia de la Cruz (Nat de la Croix) y Jaime Checa, el proyecto propuso una inmersión en el macizo para hacer visibles sus paisajes culturales más sutiles. los vínculos, las memorias y los silencios que también construyen un lugar.

El proceso comenzó en el campo. Los dos artistas se integraron en las actividades del festival, en el marco de la Jornada de la Papa Borralla en Taborno, dibujando en directo a partir de apuntes rápidos, notas o microhistorias capturadas antes de que desaparecieran. Después, una residencia de tres días en Taganana para decantar el trabajo y caminar, conversar, observar la luz, la flora y la arquitectura tradicional con más calma.

En La Recova del Anaga Biofest, la exposición «Anaga Ilustrada: miradas que regeneran lo invisible» mostró las piezas resultantes junto a un mural colectivo abierto al público. Partiendo de un dibujo base inspirado en la fauna y la flora del Macizo, cualquier persona podía coger un pincel y sumar su propia mirada al territorio.

Una obra hecha entre todas y todos, que celebra el imaginario compartido de Anaga. Y que, hoy en día, luce expuesta en el CEIP Sor Florentina y Agustín Cabrera Díaz de Roque Negro, uno de los colegios adheridos al CER Anaga (Colectivo de Escuelas Rurales de Anaga).

Porque dibujar también es una forma de escuchar. Y de cuidar.

proyecto trama

Una red de creación, aprendizaje y comunidad

En 2026, LABA da un paso más con TRAMA.

En Anaga, la trama ya existe. Este proyecto la activa, la conecta y la hace visible.

legado vivo

LABA es una pieza del impacto que deja el Anaga Biofest